Sí, es un rollo. Lo sé y te entiendo. Llega tu nuevo portabebés a casa y lo que quieres es estrenarlo ya de ya y salir a la calle a pasear orgullosa con tu nueva adquisición y tu bebé.

Pero toca tener algo de paciencia.

Te explico por qué hay que lavar los portabebés antes del primer uso y cómo hacerlo bien.

¿Por qué?

  • Por higiene: igual que cualquier otra prenda que vaya a ir en contacto con nuestra piel o la del bebé se recomienda lavar antes de usar. Con los portabebés no tiene por qué ser diferente. Han pasado por muchos sitios y manos: fábrica o lugar donde lo crearon, trasporte, almacén, tienda….  hasta llegar hasta ti. Solo esto sería motivo suficiente para lavarlo, pero hay más.
  • Porque los tejidos “se asientan” Al lavarse, adquieren su disposición final y te aseguras que no se deformen y una vida útil más larga.
  • Porque los colores se fijan . Te evitarás sustos causados por desteñidos extraños . Si traen un exceso de tinte, lo soltarán en el primer lavado.
  • Para quitarle el apresto. El apresto es un tratamiento que suelen llevar las prendas para que tengan buen aspecto cuando las compras, así en resumido. No lo necesitamos ni lo queremos en un portabebés, puesto que los deja tiesos y buscamos todo lo contrario.
  • Porque se suavizará y pondrá más blandito y manejable, lo cual facilitará su uso.

¿Cómo?

En las instrucciones/ficha técnica del portabebés suelen venir las recomendaciones del fabricante en cuanto al lavado. Échales un ojillo  porque dependiendo del tejido que sea puede tener unas necesidades específicas.  Yo te cuento las generales:

  • Protege anillas y broches (si los tiene). Estos golpearán con el tambor de la lavadora, y así evitamos que reciban esos golpes y roces. Puedes usar calcetines viejos para este menester. O meter directamente el portabebés en una bolsita de tela bien cerrada, funda de tela o incluso funda de almohada de las que se pueden cerrar . Broches y velcros siempre cerrados.
  • No uses suavizante, dejan residuos y desgastan los tejidos, además de que suelen ser bastante agresivos y muy contaminantes.
  • Usa un  detergente adaptado y suave, y si es líquido mejor (en polvo suele dejar residuos ). Vamos, el que suelas usar para tu bebé. Piensa que va a ser chupado por tu hijo casi seguro xD, así que cuanta menos porquería lleve, mejor.
  • Usa un programa corto con  centrifugado suave y baja temperatura, o incluso fría.  Las temperaturas altas agreden más los tejidos. En un primer lavado no hay manchas, así que fría está bien.
  • No uses secadora.
  • Si puedes seca a la sombra y preferentemente en horizontal (estirado encima del tendal, por ejemplo).

Ale, ahora ya puedes darle caña a tu portabebé y disfrutarlo a tope.

Si tienes algún truco o crees que hay alguna cosa que se me haya podido escapar, puedes compartirlo por aquí y así todas aprendemos 🙂

No te vayas de la web sin antes echarle un ojo a los próximos talleres que tengo preparados para ti

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